Criterios clave para decidir la continuidad laboral y fortalecer tu equipo

January 6, 2026

La evaluación del desempeño no es un examen: es el reflejo del trabajo diario y de cómo una persona se comporta en la operación real. Se observa en conductas y compromiso sostenidos como puntualidad, calidad, seguridad, colaboración y capacidad de aprendizaje. Por eso, cuando una jefatura debe decidir la continuidad laboral de alguien que ingresó con un contrato temporal, lo más importante es apoyarse en evidencias simples, consistentes y trazables, en lugar de una prueba única o un momento puntual.

Este enfoque ayuda a reducir sesgos, protege la operación y mejora la toma de decisiones. Además, hace más fácil reconocer a quienes realmente aportan en su rol y sostienen su desempeño en el tiempo, fortaleciendo la continuidad laboral con criterios claros y justos.

Continuidad operativa en contratos temporales

Cuando una empresa trabaja con contratos temporales, es importante que la jefatura y Activos Chile utilicen los mismos estándares desde el primer día, para apoyar la continuidad laboral con criterios claros. Esto evita confusiones, mejora la coordinación y permite tomar decisiones con información consistente y comparable.

Mirar el día a día, no solo un momento puntual

Una prueba única puede mostrar un momento, pero no el comportamiento habitual. Lo importante es observar cómo se desempeña la persona en tareas reales y en el contexto real de trabajo, especialmente si la decisión impacta su continuidad laboral. El foco pasa de “¿aprobó?” a “¿cómo se comporta de manera consistente?”.

Cinco conductas clave para observar:

  • Puntualidad y constancia: cumplimiento de turnos y ritmo de trabajo.

  • Calidad y seguridad: sigue procedimientos y evita incidentes.

  • Colaboración: comunica a tiempo, pide y da apoyo, facilita el trabajo en equipo.

  • Aprendizaje: incorpora correcciones y mejora su desempeño.

  • Trato y servicio: se relaciona con respeto con pares y áreas internas.



Para hacerlo práctico, puedes usar una bitácora muy simple: cinco ítems por turno, con respuestas Sí/No y un comentario breve. Esto reduce la subjetividad, deja registro para la conversación final y facilita definir la continuidad laboral con evidencias.

Enfoque 30-60-90: observar progresión y tomar decisiones más claras

El enfoque 30-60-90 divide los primeros días de trabajo en tres etapas para observar la evolución del desempeño: primeros 30 días, luego 60 y finalmente 90. Esto permite evaluar consistencia, autonomía y aporte real al equipo, y tomar decisiones de continuidad laboral con evidencias. Así se aplica:

Días 0 al 7:
Explica el rol, entrega instrucciones claras de trabajo y seguridad, define una meta mínima y activa la bitácora de observación.

Días 8 al 15:
Observa consistencia: cumplimiento de tareas, comunicación, cuidado del entorno de trabajo y errores frecuentes.

Día 30:
Realiza una revisión simple basada en evidencias.
Si cumple lo básico, continúa.
Si tiene brechas solucionables, ofrece una o dos semanas adicionales para reforzar.
Si el ajuste al rol es bajo, considera reubicación.

Días 31 a 60 y luego a 90:
Evalúa autonomía (resuelve tareas sin supervisión constante), iniciativa (propone mejoras) y tendencia general de calidad.

Herramientas simples para apoyar el proceso

  • Bitácora por turno con cinco puntos a observar.

  • Lista de pasos esenciales del rol.

  • Ejemplos concretos de desempeño semanal (una captura, un ticket o una evidencia que respalde la evaluación).

Indicadores fáciles de medir y explicar

  • Asistencia y puntualidad.

  • Cumplimiento de procedimientos.

  • Calidad del trabajo (errores y su evolución).

  • Relaciones laborales y trabajo colaborativo.

  • Capacidad de aprender y aplicar mejoras.

Puedes visualizar estos indicadores semanalmente con un tablero simple de tres colores para tener conversaciones claras y objetivas.

Criterios de continuidad laboral: transparencia para todos

Para que una decisión se perciba como justa, no basta con “evaluar”: hay que explicar cómo y con qué criterios. Cuando se trata de continuidad laboral, la transparencia reduce dudas, evita malentendidos y permite que la persona sepa qué se espera de su desempeño desde el inicio. Un ejemplo simple de ponderación puede ser:

Ejemplo de distribución de criterios:

  • 40% calidad del trabajo y cumplimiento de procedimientos.

  • 30% conducta y colaboración.

  • 20% asistencia y puntualidad.

  • 10% aprendizaje e iniciativa.

Con los registros de la bitácora, los checklists y una nota breve de la jefatura, se puede revisar rápidamente la situación en conjunto con Recursos Humanos u Operaciones.

Si la persona muestra buena conducta pero necesita mejorar en el rol, puedes optar por un breve periodo de entrenamiento adicional o una reubicación.

Cómo evitar sesgos y asegurar justicia

Cuando la evaluación se usa para definir continuidad laboral, la forma de medir importa tanto como el resultado. Para asegurar justicia, es clave aplicar criterios consistentes y comparables en todo el equipo, evitando decisiones basadas en impresiones o afinidades personales.

  • Usa la misma pauta de evaluación para todas las personas del mismo rol.

  • Realiza una doble revisión en los días 15 y 30.

  • Basa tus decisiones en evidencias, no en percepciones.

  • Cuida sesgos comunes, como preferir a quien “cae mejor” o evaluar solo el desempeño reciente.

Así, la continuidad laboral se define con transparencia, coherencia y respaldo en hechos.

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